SURREALISMO COTIDIANO
Me ocurrió el otro día:
Entramos en el Bar. Hemos venido a pasar el fin de semana y nos apetece desayunar alguna cosa recién hecha, alguna tortilla de alcachofas o de calabacín, en fin, algo que pensamos pedir porque nos da pereza prepararlo nosotros mismos. Es lo que tiene el aburguesamiento.
Entra mi mujer en primer lugar y detrás voy yo. Veo una mesa que me parece bien y le digo que nos sentamos aquí mismo, si quiere, en un susurro de voz que pretende ahorrarse el esfuerzo de mostrar mi latente autoritarismo machista, pero ella no me contesta y sigue caminando hasta detrás de una columna y desaparece de mi vista. Habrá ido al baño. Me siento y espero a que vuelva mientras hojeo el periódico que está sobre la mesa.
Pasados unos minutos, se acerca el camarero y saluda “buenos días”, y me pone un mantelito en la mesa y me pregunta “que voy a comer”. Saludo sonriente y le digo que “somos dos” y que estoy esperando un poco. Parece algo incómodo y me suelta algún comentario que me resulta incomprensible. Y se marcha con un gesto malhumarado.
Pasan dos o tres minutos mas. Entonces escucho la voz de mi mujer que parece haber vuelto del baño, y me pregunta “que estás haciendo ahí?”. Me giro y no la veo, hasta que miro detrás de la columna. Allí está ella, a tres metros, sentada y con un mantelito en su mesa. Un solo mantelito, como yo. Debió pensar que yo estaba en el baño mientras yo pensaba lo mismo de ella, cuando en realidad llevábamos todo el rato separados por una puñetera columna.
El camarero vuelve a aparecer cuando yo me incorporo a su mesa y confiesa que él estaba algo confundido pensando en que tal vez habíamos decidido desayunar por separado, cada uno en una mesa, como muestra de nuestra pésima relación, ocasional o permanente, que de todo puede haber. Lo raro es que nos vio entrar juntos pero no quiso establecer conclusiones de ningún tipo.
Cuando yo le había dicho que seríamos dos, al ser él consciente de que mi mujer estaba detrás de la columna, pensó que el mío era un gesto prepotente, porque mi mujer no parecía dispuesta a desayunar conmigo. Pensó que yo pensaba que mi mujer acabaría por plegarse a mis deseos y vendría a mi mesa. Pero nadie se movía. Seguramente, mi mujer le dijo también algo así como "somos dos" al camarero. Él estaba frente a un papelón y no pensaba resultar salpicado, así que estaba dispuesto a servirnos el desayuno a cada uno en su mesa.
Ninguno de los dos estábamos en el baño, ni estábamos peleados, pero el camarero hizo un derroche de respeto por lo que parecía ser. Nos reímos los tres durante un buen rato y por fin desayunamos en paz. Es lo que tienen algunas situaciones cotidianas, a veces parecen absurdas. Pero, a decir verdad el camarero sí supo estar en su sitio en todo momento......

3 Comments:
SURREALISMO COTIDIANO?
QUE SE YO, LE HUBIERA PUESTO OTRO TÍTULO.
A MÍ ES QUE ESTAS MEMECES DE LOS HOMBRES NO LAS LLEGO A ENTENDER DEL TODO.
A MI EL CUADRO ES QUE ME PARECE DE LO MAS, LA ESPOSA ( CON BUEN CRITERIO ) YA TE DA LA PISTA , TU TE SIENTAS SIN AUTORIZACIÓN, Y EN REALIDAD LO SABES , PERO ES IGUAL , LA CAGAS, Y ESE CAMARERO, DISCRETO DICES? EN FIN NO SE PUEDE SER MAS SIMPLE !!! aL FINAL LA ESPOSA, QUE CONTINUA CON BUEN CRITERIO, LES PONE EN SU SITIO, ES DECIR , A TÍ EN LA MESA ELEGIDA, Y AL SIMPLE TRAYENDO EL DESAYUNO.MEJOR SEMANA !!!!!!!!!!!!.
29/3/07, 18:48
SURREALISMO COTIDIANO?
QUE SE YO, LE HUBIERA PUESTO OTRO TÍTULO.
A MÍ ES QUE ESTAS MEMECES DE LOS HOMBRES NO LAS LLEGO A ENTENDER DEL TODO.
A MI EL CUADRO ES QUE ME PARECE DE LO MAS, LA ESPOSA ( CON BUEN CRITERIO ) YA TE DA LA PISTA , TU TE SIENTAS SIN AUTORIZACIÓN, Y EN REALIDAD LO SABES , PERO ES IGUAL , LA CAGAS, Y ESE CAMARERO, DISCRETO DICES? EN FIN NO SE PUEDE SER MAS SIMPLE !!! aL FINAL LA ESPOSA, QUE CONTINUA CON BUEN CRITERIO, LES PONE EN SU SITIO, ES DECIR , A TÍ EN LA MESA ELEGIDA, Y AL SIMPLE TRAYENDO EL DESAYUNO.MEJOR SEMANA !!!!!!!!!!!!.
5:48 PM
29/3/07, 18:56
JODER, QUE DUREZA.....
7/5/07, 22:56
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