REFLESIONES REFLESIVAS

EL CONOCIMIENTO. PART UAN.
Malditos filósofos griegos!. Maldito Heráclito!!!. Estoy cansado de la falta de asideros en que me encuentro, por no poder estabilizar y consolidar mi propio yo. Debe ser cierto que “nada es, todo fluye”, pero eso tiene como consecuencia que vivamos en un sinvivir sin saber si lo que sabemos, es, o fluye y ya no es.
Joder!!!!. Bien, vamos a serenarnos. Me explicaré: El caso es que estoy convencido que durante toda nuestra vida aprendemos cosas, adquirimos conocimientos que nos permiten abrir nuevas puertas que nos muestran otras puertas que no habíamos abierto porque no las podíamos ver. Para decirlo directamente, mientras más sabemos, más conscientes somos de nuestra ignorancia. Joder!!!. Entonces, si no sabemos nada, no vemos lo ignorantes que somos. Pues vaya injusticia!!!. Así veo las caras de imbécil de algunos parroquianos del bar de la esquina. Y felices que son mientras se hurgan en la nariz y pontifican sobre el papel de los carrileros que achican espacios.
Una chica de un concurso de la tele, algo así como “Guapos contra listos” reconoce no tener cultura ninguna “porque estaba dedicada a otras cosas”. Yo, especulo: claro, no existe precedente de una chica leyendo el periódico mientras se come un apéndice nabal. Es que, realmente no tienes tiempo de nada más. Lo que ella ignora es que ése es también un ámbito de conocimiento: tamaños, texturas, sabores, reacciones.... pero entonces, ella en realidad sabe sin saberlo......
Bien, no me quiero desviar del tema filosófico. Mi reflexión va por otro lado, aunque, como ustedes saben, todo se relaciona. O séase, un poné: Durante toda la vida aprendemos cosas. Lugares, situaciones, personas, que se nos acumulan en nuestra experiencia vital y no es verdad que no ocupen lugar, pues a mí me se desbordan en ocasiones y me obligan a resetear. Pero vale, sabemos más y a la vez descubrimos que ignoramos más. Y cuando se cierra el círculo?. Con la condición de finado.
Ahora es momento de ponernos serios. La muerte es aquel momento en el que tomamos conciencia de que hemos dejado de progresar en nuestro aparente nivel de conocimiento. Pero, seamos sinceros: En realidad no sabemos nada. Nadie sabe nada.
Bueno pero tampoco seamos exagerados: Yo, algunas cosas si sé. Y además me permite proyectarlas hacia el futuro adivinando nuevos hechos. Un poné para que lo entiendan algunos: Si yo me despeloto en medio del campo del Barça y persigo a Ronaldinho para mearme en su cabeza, estoy seguro de que alguien me va a decir algo. Tampoco soy tan ignorante como para ignorar eso.
Pero hablaba de la muerte. Por cierto, si me muero un día de estos, después de que la doctora me ha dicho que estoy como un toro, mi viuda se irá a quejar (supongo) y la doctora, como excusa, dirá algo sobre un toro, pero en el momento justo del descabello. Hasta el conocimiento es a la vez, falsedad.
Hostia puta!!! Hablaba de la muerte!!!. Bueno, pues en ese momento, dejamos de aprender, pero también de engordar, de fornicar, de beber y de fumar. Y lo que es más importante para estas reflexiones filosóficas: dejamos de ignorar.
Esta es la conclusión fundamental que quiero mostrar a todos ustedes. Claro que no podemos ser conscientes de ese paso tan extraordinario en nuestro nivel de excelencia cultural, porque ya no estamos para verlo. No es jodido perderse ese momento?.
Pero tranquilos, ya dijo alguien que no debemos temer encontrar a la muerte porque, mientras estamos vivos, ella no aparece; y cuando aparece, ya nos hemos ido. Científicamente, es imposible coincidir con semejante dama.
Para que lo entiendan algunos, la muerte es un jugador que está calentando banquillo mientras nosotros jugamos. Y cuando quiere y le da la gana, se calza las botas y sale a jugar en nuestro lugar, diga lo que diga el mister.

EL CONOCIMIENTO. PART TU.
El artículo que antecede y que voy a completar con éste, con la sana intención de dejar de escribir sobre un tema de semejante envergadura (atención a la palabreja cuando la descomponemos) viene determinado por un disgusto acaecido en estos días.
Hablando con alguien, cometo el error (supongo) de decir que un “francés” es lo mismo que una “cubana”. Vale, acepto que no es un tema excelso pero, que quieren, es un asunto cotidiano cuando no queremos hablar de trabajo.
Entonces me miran fijamente y me dicen: “Oye, parece mentira que con lo mayor que eres no sepas las diferencias entre un francés y una cubana... yo pensaba que estabas mas puesto en tales menesteres del conocimiento sexual”.
Entonces, mi mundo se derrumba ante mi presencia. Joder, yo siempre había creído que se trataba de lo mismo. Y que en Francia lo llaman un español. Pero parece que no es lo mismo y me explican los detalles, que no pienso reproducir aquí.
Me quedo hundido y humillado. Estoy asistiendo a una desvertebración de lo que yo consideraba como base de conocimientos. Acabo preguntándome si realmente los niños vendrán de París y si aquellos que mueren, cuando su alma sube a los cielos, sube vacía o llena de los conocimientos adquiridos en vida, dada la necesidad de manejar un bagaje que puede ser útil, a tenor de la eternidad de la nueva estancia.
Siempre me he considerado una persona abierta y adaptable a los cambios. De hecho, si Heráclito habla de no bañarnos dos veces en el mismo río, no es ningún problema cambiar de río. Es más, hace poco descubrí que “fornicar” no es lo mismo que “copular”. Fornicar es tener sexo fuera del matrimonio y copular es lo mismo pero parece que dentro del matrimonio: dos cosas en las que mantengo déficits de gestión, cuando antes era solamente una.
Atención!!! Fornicar tiene una definición que sigue siendo la misma desde 1732 hasta nuestros días!!!. Bueno, pues me adapto y no me enfado. Y no me enfado porque sé que los diccionarios, lejos de “fijar y dar brillo y esplendor” y no sé que más, han estado custodiados por los obispos y los han convertido en cárceles para las palabras.
Pero, dejando esta espinosa cuestión de lado, quiero manifestar que el conocimiento no es en absoluto la acumulación cuantitativa de cosas. El conocimiento es la capacidad de digestión de lo sabido, desde una perspectiva no acrítica y que nos permite estructurar una concepción general de lo que sabemos e ignoramos, para mejor provecho propio y de la sociedad de la que formamos parte. No existe ni tendría valor alguno una base digna de tal nombre y ajena al cuerpo social del que surge. Eso sería consumismo pseudocultural.
Se acuerdan ustedes del chiste?. Se trata de un payés que baja a la ciudad de Barcelona por primera vez para pasear por la Rambla y ver sus monumentos. Ya en la Rambla, en un momento dado, nota que tiene muchas ganas de cagar (si quieren, pueden traducir por defecar, descomer, evacuar...) y no encuentra donde hacerlo. Entonces, abre la bolsa de plástico que llevaba y hace sus cosas entre dos coches. Al acabar, lo envuelve en papel de periódico, bien envuelto y busca contenedores que no encuentra. Mientras busca deshacerse del paquete, pasa por delante del mercado de la Boquería, donde un individuo al que rodean bastantes personas, se lanza a presentar las virtudes y la escrupulosa exactitud de las balanzas que vende. El vendedor no para de hablar y pesa el pescado que acaba de comprar una señora, preguntándole el peso teórico de lo que compró. Al saber que era un kilo de merluza, lo pesa y demuestra que en realidad pesa 940 gramos, con lo que queda claro que han engañado a la pobre mujer. Luego hace lo propio con otro cliente y su kilo de manzanas que pesan 920 gramos. Así, varias demostraciones de exactitud y nuestro payés, sin darse cuenta, se ha ido acercando curioso por lo que ve. En un momento dado, el vendedor de balanzas le arrebata el paquete para seguir argumentando su discurso de ventas y pesa 900 gramos. Indignado el vendedor, enfurece su discurso contra los comerciantes que engañan a los clientes y le pregunta que es lo que compró sin dar tiempo a la respuesta. Abre el paquete con decisión ejecutiva y descubre que contiene mierda. Entonces, sintiendo que le han tendido una trampa, se lanza al cuello del payés gritando palabras malsonantes mientras los demás espectadores le abren la cabeza a bastonazos y lo apuñalan y patalean, dejándole como puro despojo.
Pasa el tiempo y el payés ha vuelto al pueblo tras abandonar el hospital. Un día, otro payés piensa bajar a Barcelona y le pregunta su impresión al nuestro. La respuesta es:
“Calla, calla, ni se te ocurra ir a Barcelona. Allí, o cagas un kilo o te rompen la cabeza”.
Un consejo: no se les ocurra pensar que les muestro una historia escatológica. Nada de eso. Si la belleza y la fealdad están en el ojo del que mira, lávense la cara si no aprecian la moraleja.
Es como aquello del que señala a la luna y el tonto se fija en el dedo. Eso es lo que le pasa al payés y a muchos de nosotros.
Vean, me he pasado la vida con seguridades que dejan de serlo. A veces hablo con gente de Algemesí y me entiendo perfectamente. Ahora he descubierto que yo hablaba catalán y ellos, valencià. He comido salmonetes que luego han resultado ser roger. He copulado sin saberlo, creyendo yo que fornicaba. Parece que el “griego” tiene que ver con la sodomía pero, que quieren que les diga?. Igual es un yogurt.

4 Comments:
Mi querido amigo, pues que quiere que le diga!!!! pillarle a Ud. en un renuncio, o descubrirle algo a estas alturas del guión como que PONE.Digamos que en principio sería interesante, saber el significado de las cosas, pero tampoco tiene una importancia suprema, lo más importante es experimentarlas, luego el nombre que utilizamos para identificarlas es lo de menos, excepto cuando escribe un articulo de opinión como el del JUEVES ( revista) ya que acusaba al principito de fornicar cuando es realidad estaba copulando, y claro con la familia real no se admiten ni bromas ni errores de significado, ya lo dijo alguien , " la ignorancia no nos exime de culpa". En fin si hace poco descubrió que no era fornicar sinónimo de copular, y desde el lunes se debate entre "cubana" y "francés".Quiere decir que es Vd.un hombre "ábido de saber", que le gusta llegar "al fondo de la cuestión" y que si sigue así su fama serguirá" creciendo" por los siglos de los siglos. AMÉN
31/8/07, 10:25
Scorpions, espero que quiera Ud. decir "ávido" en vez de "ábido". No quisiera caer en nuevas celadas......
Gracias.
31/8/07, 11:02
Bueno,bueno bueno... lo que me faltaba por oir/ver, resulta que de mi comentario solo le ha parecido relevante el error entre una "v" y una "b" ? Pues sepa Ud. que el mio es un error, ortográfico, por el que no sufriré ninguna consecuencia, pero Ud. Sr. mio !!!! No saber si copula o fornica, es tanto como no identificar a quien tiene delante, y no le hablo de cubana y francés, le deben haber cogido el número y seguro que le proponen un "birmano" y Vd. ÁVIDO de experimentar pero sin admitir que no sabe de que le hablan, dirá que si, y le veo picandosela con dos piedras hasta que le llore.En fin no me sorprende,de desagradecidos esta el mundo, solo tenía que agradecer la información adicional que le brindaban !!!!! Y luego seguir con lo suyo o lo que le dejen.......
31/8/07, 12:24
Gracias por el aviso. Si me proponen tamaña bestialidad, desde luego que me pienso negar. Pobrecilla.... hacerla llorar....
31/8/07, 12:54
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