"NADA ES, TODO FLUYE" Parece simple. Lo es ?. Algún día entenderé el significado y entonces,...... SE VAN A ENTERAR.

27.7.07

RUTINA SELVÁTICA


- Tranki, piensa en quienes somos-le dijo el pequeño león a su hermanita- quién se va a atrever a hacernos algo?. En cuanto crezca un poco, no se atreverán a acercarse con esa pinta de chusma carroñera. En su puta vida han hecho otra cosa que aprovecharse de la comida que les dejamos y no entiendo como pueden mirarnos con esa cara estúpida en vez de salir huyendo.
Se habían despistado de la familia y se encontraban en medio de un claro del bosque, rodeados por un grupo de hienas sonrientes.
- Buenaaaaassss-dijo el que parecía el jefe de las hienas- se han perdido ustedes?.
- No, estamos paseando mi hermana y yo y aquí cerca está mi padre con el resto de la familia. Ya sabes, el Rey de la selva y sus leonas. Es mejor que os larguéis y haremos ver que no os hemos visto.
El momento era tenso, alguna hiena parecía pasarse la lengua por los labios inferiores de la boca (nada de cochinadas) y se notaba que había gana de comer. Sonreían y emitían sonidos agudos, una especie de chillido controlado para no llamar la atención de otros seres malvenidos. El cachorro de león parecía despreocupado pero su hermana mostraba los síntomas de un cierto acojonamiento.
- Vaya, vaya- dijo la hiena jefe-me se saltan las lágrimas de ver cuan generoso os mostráis con unas viles alimañas que no tuvieron el don por el cual el creador os hizo tan hermoso y elegante y a nosotros tan poca cosa.
- Es que nos creó cuando ya sus poderes estaban caducados- dijo otra hiena con pinta intelectual- y por eso somos tan estúpidamente feos. Si al menos, nos hubiera quitado esa funesta manía de comer..... pero, nada, hay que comer cada día.
- Ya veo por donde vais –cortó el pequeño león- pero ni se os ocurra pensar que nosotros vamos a ser vuestra comida. Estamos en lo alto de la cadena depredadora y nosotros somos quienes nos comemos a los demás, incluyendo hienas poco agraciadas. A mas a mas, estáis en presencia de los hijos del rey León y no veo que os hayáis postrado como muestra de respeto.
Una hiena se intentó abalanzar con la boca bien abierta, pero el jefe de las hienas le paró los pies con un mordisco en el morro que hizo retroceder al bocazas.
- Veamos-dijo el jefe, después de escupir un trozo de carne – la situación es confusa. Es verdad que eres un personaje importante pero también lo es que tu importancia es tangible en la medida en que se reconozca. Por otro lado, nosotros no te la reconocemos porque nos importa un carajo. Aunque es verdad que cuando vemos a tu padre, procuramos no llamar su atención.- el cachorro de león sonreía satisfecho- Pero cualquier dilema debe tener una respuesta, de lo contrario, no tendría respuesta- el de la pinta intelectual dejó de sonreír ante tamaña estupidez y se aprestó a intervenir con una señal hacia el jefe- pero nuestro sabio os dirá lo que os espera.
- Bueno, la verdad es que resulta fácil.- dijo el sabio- El objeto de la cuestión no radica en quienes seáis ni vuestra condición social. Nos preocupa mas saber que vamos a comer. – las hienas sonreían complacidas-. Veamos cual es la cuestión central. Tomemos una perspectiva de carácter general.-el silencio era completo-. Aquí en la selva, nadie se muere de infarto ni tiene sobrepeso. Aquí, la vida es muy dura y se te comen en cuanto te descuidas. Yo mismo, a veces pienso que, al comerme a otros, estoy preparando mi cuerpo para que resulte apetitoso para gente a la que no tengo el disgusto de conocer.
- Si, es duro, un sinvivir- repitieron a coro la mayoría de las hienas.
- Por todo eso, debemos proceder a un análisis frio y desprovisto de los sentimientos del corto plazo, que limitan el horizonte- en ese momento, alguna hiena miraba hacia donde estaban los leones adultos-. Veamos. Supongamos que no os comemos y os dejamos ir con vuestros padres. Nos quedaremos sin comer. Con el orgullo herido y la autoestima por los suelos. Pensemos que estamos considerados como alimañas, animales carroñeros. Cómo no lo vamos a ser si gente como tus padres nos quita la caza y se la come, dejando para nosotros las sobras?. Además, ni siquiera tenemos la dignidad de ser considerados mamíferos como cualquier otro. Cuando nos apareamos, somos presentados ante el mundo como lesbianas, por no poder ser hienos y hienas. Solo hienas.
- Ese es vuestro problema y no el mío-interrumpió el cachorro- la naturaleza no os ha dotado de la estampa de los leones. Os jodeis. –y pareció querer marcharse- mientras su hermana seguía inmóvil.
- Te falta percepción del equilibrio- siguió el sabio mientras los demás cortaban el paso del cachorro-. No dispones de sentimiento alguno. Ni siquiera te quieres enterar que el auténtico depredador no sois vosotros sino el de dos patas. No mereces mas que la cruda realidad: eres nuestra presa. Eres guapo y tu padre es un tipo importante pero todo eso y tu juventud son valores efímeros. De hecho, caducan dentro de un minuto.
La hermana del cachorro quiso huir despavorida y el jefe de la manada hizo un gesto inequívoco para que la dejaran marchar. Prosiguió el sabio.
- Tu hermana es mas digna que tú de seguir su vida, porque no se ha mostrado como una cretina y ha tenido sentimiento de miedo y no de chulería. Eso, a nosotros nos merece un respeto por ella. Pero, vayamos al grano. Tu padre está ahí fuera pero es un león viejo. Si viniera, no nos podría pillar a ninguno de nosotros. Y vendría solo, para impresionar a las leonas, las que sí nos dan miedo, porque sin aspavientos de ningún tipo, cazan y sostienen a tu familia. Pero vayamos al inútil de tu padre. Aquí nos conocemos todos. Tu padre, el gran león, tiene pelea cada dos por tres. Hace un tiempo, venía algún macho de vez en cuando a retarlo y se marchaba con el rabo entre las piernas. Ahora, los retos son diarios. Un día de estos, se tendrá que largar derrotado y el vencedor, se os comerá a todos los cachorros para asegurarse de que las hembras vuelvan a estar en celo. Forma parte del ciclo. Las hembras llorarán un poco por vosotros y después se quedarán preñadas del nuevo macho. Ya sabes cual es la inevitable conclusión?.
El cachorro estaba serio y confundido. Algunas gotas de sudor resbalaban por sus mejillas.


- La conclusión es obvia. Tal vez dentro de una semana se te comerá el nuevo macho. Estás condenado. La condición de hijo del rey de la selva es pura ficción y dura muy poco. Acabemos de una vez. Semana mas, semana menos. Jodámosle la comida al nuevo macho!!!.
Y se lanzaron todos por el cachorro, que en un segundo era pasto de las hienas.
Al acabar, la hiena dominante emitió un eructo que pareció un rugido.
- Tranquilo- dijo el sabio- somos lo que comemos.

Etiquetas:

1 Comments:

Blogger Poyatos Blog said...

crudeza del mundo animal muy bien argumentada, sí señor.

16/7/10, 9:27

 

Publicar un comentario

<< Home