ALGO DE HISTORIA EN EL TENIS

Federer llora de emoción ante Laver.
En estos días, con ocasión del US OPEN he vuelto a escuchar que Federer es el favorito para ganarlo, en una final contra Nadal. También he oído que Federer es, sin duda, el mejor jugador de todos los tiempos. Se trata de opiniones al uso, de la misma manera que en todo hombre se esconde un seleccionador de fútbol. Yo discrepo de esas opiniones o al menos de la segunda y quiero explicarles mis razones.
Para empezar, les propongo como motivo central de atención que retengan la expresión OPEN, porque no siempre ha sido así.
Veamos. Seguramente, Federer es uno de los grandes jugadores de todos los tiempos, al menos desde que el tenis es un deporte global. Otros grandes son Pete Sampras, Iván Lendl, Jimmy Connors, André Agassi, John McEnroe, Bjorn Borg, Matts Wilander y algunos otros. La verdad es que, desde el punto de vista “nacional”, hoy podemos decir que los USA, Argentina, Croacia, España, Rusia, el conjunto de la antigua Checoslovaquia, Suecia, Alemania y Francia tienen la hegemonía del tenis en sus manos. Atrás quedan Australia e Inglaterra, que tuvieron un gran peso histórico pero hoy mantienen individualidades que no modifican lo dicho.
Pero los grandes torneos siguen teniendo la misma raíz histórica. Australia, Francia, Inglaterra y USA (Melbourne, Roland Garros, Wimbledon y Flushing Meadows) forman el conjunto de grandes torneos que se agrupan como Grand Slam. Hace años, el Open USA se jugaba en Forest Hill, en New York. Pero no siempre fueron torneos “open”.
La historia de la Copa Davis, en la que se asienta el prestigio de algunos de los países citados (especialmente Australia y Estados Unidos), tiene también su lado oscuro. Conviene recordar que el sistema de juego consistía en que el país ganador del año anterior, esperaba pacientemente a que llegara el candidato finalista a sus pistas. Eso provocó un sistema tan perverso como perfecto de “alternancia” entre esos dos países. Mas que un torneo de tenis por equipos, parecía una competición similar al boxeo. El aspirante, retaba al campeón. Pero dejo de lado ese tema aunque lo resalto para ayudar a hacer memoria sobre las distorsiones y sus repercusiones históricas. Bastante hizo España con presentarse un par de veces a la final con Australia hace ya muchos años.
España tiene y ha tenido grandes tenistas. No solo los conocidos en la actualidad, entre los que destacaría a Nadal, Moyá, Ferrero, Robredo y Ferrer. Si echamos la vista unos años atrás, nombres como Corretja, Berasategui, Bruguera, Costa (Carles y Albert), Sánchez Vicario, Higueras, Arrese, Casal...cubren dos décadas de presencia potente en la escena internacional. Y yendo mas atrás nos aparecen los Orantes y sobre todo, Santana y Gimeno.
Bien, pues vayamos al asunto que me interesa resaltar, dejando de lado que me haya podido olvidar de algún nombre o lo haya desestimado por no enriquecer lo que quiero explicar. Me voy a referir a la segunda mitad del siglo XX hasta ahora. Es la historia moderna del tenis.
Desde los años 50 hasta los 70, la hegemonía del tenis estaba en manos australianas. Independientemente de lo que he explicado sobre el sistema tramposo de la Copa Davis, lo cierto es que los torneos de Grand Slam tuvieron ganadores de ese país. Por eso, cuando hablamos de los grandes jugadores de toda la historia, no podemos quedarnos estúpidamente en el día de hoy ni retener solamente los últimos 3 o 5 años.
En esa lista de grandes jugadores de todos los tiempos, habría que añadir aquellos otros que representan la crema del tenis: Laver, Rossewall, Emerson, Stolle, y Hoad.
En su época ganaron la mayoría de los torneos de Grand Slam. Desde mi punto de vista, Ken Rossewall y Roy Emerson debieran incluirse entre los nombres que he dado al principio de este artículo y todos ellos formarían la guardia de honor del más grande de la historia del tenis: Rod Laver.
Laver ganó los cuatro torneos de Grand Slam del 62. Luego fue marginado junto a otros por convertirse en profesional y, cuando se inauguró la era Open, volvió a ganar los cuatro en el 67. Eso no lo ha hecho nadie más.
En 1963, el ex tenista Jack Kramer organizó un circuito de torneos de carácter profesional. Los jugadores ganaban dinero mediante contratos y porque ganaban torneos. Mas o menos como ahora. La diferencia es que en los años 50 y 60 primaba el concepto de “amateur” (falso amateur, todo sea dicho) y los jugadores afiliados al circuito profesional fueron apartados de los grandes torneos de Grand Slam.
Al profesionalismo se apuntaron los australianos Laver, Hoad, Davidson, Fraser, Anderson y Rossewall, además del español Gimeno, el croata Nikola Pilic, el inglés Roger Taylor, el egipcio El Shaffei, los sudafricanos Hewitt y McMillan, el norteamericano Pancho Gonzales, el ecustoriano Pancho Segura y algunos otros que ahora no recuerdo. La realidad se fue imponiendo y hubieron nuevas incorporaciones al grupo entre el 64 y 66 ( Stolle, Newcombe, Roche, Drysdale y otros). Finalmente, hubo de admitirse que pudieran jugar todos en 1967, independientemente de que fueran amateurs o profesionales. Lo cierto es que muchos amateurs cobraban bastante mas que los profesionales. Es lo que se llamó amateurismo marrón.
Los organismos internacionales del tenis, impregnados de la moralina victoriana, se negaban a adaptarse a los nuevos tiempos, en los que los tenistas adquirían peso específico propio. Una política hipócrita que acabaron por desechar. Pero el mal ya estaba hecho. Se imaginan a un Federer vetado desde los 25 a los 30 años?. No sería el fin de su carrera?. Eso pasó con Laver, Rossewall y algunos otros.
En España, mientras Gimeno se apuntó con los “pros” y fue por ello borrado del tenis, Samaranch convenció a Santana para que no lo hiciera. Santana no lo hizo y su premio no tardó en llegar: fue nombrado delegado para Europa de una multinacional tabaquera.
Pero volvamos a Laver. He dicho que Laver ganó los cuatro torneos de Grand Slam del 62 y del 69. Ningunos de los nombres citados, incluyendo a Borg, Sampras y Federer han logrado eso. Han estado a punto, pero no lo han conseguido.
El boicot al que estuvieron sometidos Laver, Rossewall y los otros, impidió que ganaran mas torneos durante esos años. Cinco años por cuatro torneos suman 20. En los años anteriores al veto, desde el 60 al 62, Laver ganó 6 torneos y fue finalista en otros 4. En el 68 y hasta el 72, ganó 5 torneos y fue finalista en 1 mas.
Rosewall ganó 4 torneos tras el boicot y fue finalista en 2 mas. Sin citar a otros, entre Laver y Rossewall ganaron 15 torneos de Grand Slam y fueron finalistas en 7 mas. Eso me lleva a las preguntas importantes de este artículo: Que hubiera pasado si, Laver y Rossewall hubieran podido jugar durante los años 63 al 67, teniendo en cuenta que estaban en la cima de sus carreras?. Que pasaría si a un jugador de tenis lo castigaran sin jugar durante 5 años?. Cuantos de los veinte torneos que se perdieron hubieran ganado?. Tal vez mas de una docena. Eso hubiera puesto en su sitio a Santana, que ganó porque ellos no estaban?.
En su ausencia, Emerson lo ganó casi todo. Y junto a Stolle, dominaron el tenis de esos años. Hasta que volvieron Laver y Rossewall para reivindicar su reinado y validarlo con el Grand Slam del 69 de Laver. Pero ya nada sería igual. Ambos se retiraron al poco tiempo pero Laver demostró que era el mejor antes del boicot y cuando se inició la era Open volvió a demostrarlo.

Laver en acción.
En España, Gimeno no era miembro de las esferas oficiales como Santana. Pero Gimeno sabe lo que es ganar torneos de Grand Slam en la era open. Pero todo el mundo se acuerda solamente de Santana.
Sobre Federer quiero decir lo siguiente: Si no fuera por culpa de Nadal, podría convertirse en el mejor de la historia del tenis. Pero, Nadal es su verdugo en tierra, de momento. De todas formas, creo que Fereder acabará su carrera tenística como el mejor jugador de todos los tiempos. Le falta solo un poco y tiene tiempo de sobras.
Espero haber sabido explicar lo que se esconde en la expresión OPEN cuyo significado mucha gente no conoce.

1 Comments:
Pues muy interesante tu artículo, y además muy bien documentado, se nota que te apasiona,naturalmente desde tu punto de vista reivindicativo, ante la injusticia que efectivamente supuso apartar, de la competición de Gran Slam, a las verdaderas bestias del tenis, con la excusa de que solo los amateurs, tenian ese privilegio, cuando todo el mundo sabe que era un amateureismo del todo marrón, pues muchos tenistas amateurs cobraban mucho más que los del circuito profesional.Destacas al australiano Laver, por supuesto, con diferencia el mejor tenista de todos los tiempos, digan lo que digan.Pero por lo menos con este tenista no hay discusión,es el mejor, y punto , y no se si para compensarle, en su país le pusieron su nombre en un estadio , le editaron un sello de correos con su figura... pero en el caso español, el maravilloso Gimeno, (que por cierto, perdió contra Laver en la final de Australia)como no entró en los circuitos de la Jet, ni en lamerle las partes nobles... a los Samaranch y cía...no se habla de ellos como de Santana y Orantes, y las compensaciones pos-tenísticas, no fueron las mismas.Por lo menos el tiene la satisfacción de haberse medido con los más grandes, los Gonsales, Laver, Arilla..... y ser el tenista más veterano que consiguió el Open de Francia.No quiere decir esto que desmerezcamos a los Nadal, Federer ... por nombrar los más recientes, pero tu reflexión es muy interesante.Y a pesar de que hoy la difusión , la publicidad y los contratos millorios son los vencedores de verdad, continua siendo un placer, ver y disfrutar un partido de tenis
3/9/07, 11:10
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