"NADA ES, TODO FLUYE" Parece simple. Lo es ?. Algún día entenderé el significado y entonces,...... SE VAN A ENTERAR.

11.10.09

CHULISMO NACIONAL


Leo en El Periódico que el señor Felip Puig, secretario general adjunto de CDC, “presume de no recibir financiación sólo pública”. El señor Puig, un auténtico chulo-piscinas, se defiende del asunto Palau-Fundación Ramón Trias Fargas y lo hace mediante la consabida táctica del ataque como la mejor defensa. O sea, los demás son peores porque reciben dinero que pagamos todos y ellos, en buena parte de aportaciones privadas. La Fundación Trias Fargas “recibe dinero que no procede de los impuestos de los ciudadanos”. Menos mal.
Según parece, el Palau ha aportado mas de 630000 euros en diez años a la fundación de CDC, para actividades culturales. Y otras que no cuantifica que tienen origen en empresas privadas de la construcción de obras públicas. Curiosamente, esto ha sido así hasta hoy. Por lo tanto, no sería de extrañar que el convenio hubiera continuado, de no salir todo el tema a la luz. Algo no huele bien. Veamos:
1. Cuando alguien cobra un dinero es porque alguien paga ese dinero. Crucemos las fuentes y veremos si cuadran. No vale aquello de “si todos roban, nadie roba” como parapeto.
2. Cuando alguien paga es porque se salda una deuda pasada, presente o futura. Tal vez se cobra una deuda de forma diferida? Sr. Puig: Nos podría enseñar la curva de financiación de las empresas de construcción?. Mucho me temo que haya bajado sustancialmente desde que están en la oposición.
3. Los partidos políticos se financian de las aportaciones del estado, que son públicas en el doble sentido de dinero público y de publicidad. Esas aportaciones, junto a las cuotas de los afiliados, suman la mayoría del presupuesto de un partido.
4. Las fundaciones relacionadas con los partidos, son en realidad instrumentos de financiación para el trasvase de fondos a los partidos políticos. O sin trasvase. Reciben dinero del estado y financian partes del gasto de los partidos. Pero no a través de transferencias internas sino gestionando facturas de la entidad principal. Eso explica que la Trias Fargas, pague parte de la campaña electoral de un partido, CDC, haciéndose cargo de la edición del programa electoral, por ejemplo. Ese es un gasto que ya no figurará entre los de CDC. Así, CDC, obligada a presentar las cuentas de la campaña, presentará solamente una parte de ella. La otra, forma parte de los presupuestos “culturales” de la fundación.
La otra fundación, la del Palau, organización sin ánimo de lucro, no paga impuestos, probablemente está exenta de algunas figuras impositivas y tal vez tenga otras protecciones o privilegios. Simplemente tiene un gasto corriente de 630000 euros en actividades “culturales”. Todo eso, dejando de lado si Millet se lleva a su casa parte del dinero. Y de donde sale ese dinero?. Del ayuntamiento de Barcelona, de la Generalitat, de la Diputación de Barcelona, del Gobierno central y vaya Ud. a saber de dónde más, además de las reivindicadas por Puig, aportaciones privadas.
Por tanto, por el principio de caja única, si el dinero que entra en el Palau es público y la Trias Fargas se lleva 630000 euros, no estamos ante financiación pública? A qué viene esa chulería de Puig?. En realidad, un dinero que proviene de nuestros impuestos, va a CDC ya sea de manera directa e indirecta. Por tanto, todo lo que recibe CDC es público.
Y ahora viene cuando Puig se indigna y dice que es mentira porque Ferrovial, Copisa y no sé cuantos más, no son entidades públicas y quiero intoxicar. Vamos a ver.
5. Cuando yo hago la declaración de la renta, deduzco las cuotas de CCOO y la aportación solidaria a esta o aquella ONG. Por tanto, pago menos. Cuando las empresas dan dinero a CDC o al Palau, también lo imputan como gasto, deducen en su declaración y por tanto, pagan menos, merced a una cuenta de resultados mas desfavorable. Conclusión: Todo sale de nuestros impuestos y no existen las aportaciones privadas.
6. Las aportaciones privadas, se dice que lo son porque salen de entes que no son públicos, es decir, pueden tener ánimo de lucro. Pero privadas no quieren decir secretas. Por tanto, deben conocerse de la misma manera que se hace a través del modelo 347 para proveedores de más de 3000 euros. Y las aportaciones anónimas no solo deben tener un importe límite (por ejemplo, 50 euros) sino controlarse en el caso de que sean declaradas en la declaración de la renta. Basta cruzar la información. No es lo mismo privada, anónima y secreta.
7. Las fundaciones ligadas a partidos políticos no deben existir y, mientras tanto, deben ser fiscalizadas de forma especial. Las aportaciones externas deben estar vinculadas a proyectos de gasto con financiación "afectada" y todo eso. Si el Palau aporta 630000 euros, debe fiscalizar el uso de ese dinero mediante facturas previas y luego, pagar. Probablemente, el Sr. Puig deberá aclarar el uso del dinero y la legalidad de la subvención y después, devolver el dinero.
8. Los partidos políticos deben seguir financiándose con fondos públicos pero debe discutirse de nuevo el modelo de financiación. Pero, antes de todo eso, debemos cumplir el modelo a rajatabla y los patronos del Palau deberán pedir perdón por no haber hecho su trabajo, tanto si han cobrado como si no. Y luego, dimitir. La fiscalización de las cuentas se ha mostrado como un asunto capital que no se ha cumplido y ha sido una competencia delegada, lo que resulta intolerable. Por definición, en estos temas, se está obligado a desconfiar.
9. La Sindicatura no cumple ni ha cumplido su papel en este y otros asuntos. Su situación actual es una vergüenza para el prestigio de las instituciones. El Parlament se ha limitado a crear un órgano sin poder real. No se concibe que una auditoría la encargue y la pague el auditado y todo se quede en eso. Se necesitan auditorías de verdad y capacidad sancionadora real.
10. Sobran fundaciones que no son más que centros de poder y reparto de poltronas. Sobran “Obras Sociales” de las “Caixes” que distraen el sentido mismo de su función financiera. La Generalitat, en sus distintos niveles, es quien debe hacer la obra social y ellos deben rebajar “los costes de intermediación” y ayudar a la Generalitat en sus distintos niveles, local y autonómico.

Y ahora, un deseo: que entre el aire fresco, que salga toda la mierda del Palau y de las fundaciones, de los informes estúpidos y reivindiquemos de nuevo la política y el señor Puig deje de hacer el payaso. Si se consigue eso, habrá valido la pena que un chorizo se lleve unos millones y si acaba en la cárcel, miel sobre hojuelas.