"NADA ES, TODO FLUYE" Parece simple. Lo es ?. Algún día entenderé el significado y entonces,...... SE VAN A ENTERAR.

3.3.12

PÍCAROS Y CABRONES






Viernes 3. Aeropuerto de Málaga, 3.30 p.m. Salidas…Acabo de dejar el coche de alquiler pero él ya lo sabe…
Subo en el ascensor hasta la 2ª planta, arrastrando mi maleta con ruedas y me dispongo a recorrer el kilómetro de cintas transportadoras hasta llegar a la seguridad del aeropuerto y extraer el PC, quitarme el reloj y el cinturón y sufrir por si piensan decirme algo del cortauñas…
Pero volvamos atrás… McRuin no estaba en el ascensor ni a la salida de la 2ª planta. Por un momento, antes de enfilar la cinta de ThyssenKrupp, lo he notado a faltar. Siempre que voy, (he ido al menos seis u ocho veces en los últimos dos años) le encuentro y me pregunta si hablo inglés. La primera vez le dije que no y esta vez pensaba decirle que sí. Pero no estaba…
Todo cambia… Hace décadas, los Thyssen y los Krupp, apadrinaron el nazismo saliéndose “de rositas” en los juicios de Nuremberg y hoy apadrinan las cintas transbordadoras, las escaleras mecánicas y los ascensores de todos los aeropuertos. Y la terminal 3 de este aeropuerto es, sin duda, prescindible, porque ha contribuído al desmadre del déficit, al igual que el AVE. Pero, para eso estaba Magdalena Alvarez de ministra y se tenía que notar que era de allí. Y McRuin ha desaparecido…
Enfilo las cintas y delante de mí, a unos cien metros, un grupo que arrastran carros con packs de golf y maletas, están hablando con alguien. Detrás de mí, otra pareja con bolsas de palos de golf caminan disciplentes a la doble velocidad que supone caminar por una cinta que camina…
Entonces le veo y siento como si me faltara algo. Sigue gordo como siempre pero se ha cortado el pelo. McRuin, se gana la vida asaltando a los turistas y contándoles una historia que resulta rentable. Tiene que volver a Edimburgo o a Londres o Manchester, según convenga, pero le han robado el equipaje y antes le robaron el dinero y la documentación en Marbella, Torremolinos, Fuengirola o donde convenga. No puede ni comprar el billete de vuelta… y si es necesario, le espera su hija que mañana cumple 6 añitos y no podrá verla, o su madre, enferma de cáncer en fase de metástasis…
Los turistas vienen de pasar unos días en alguno de esos lugares. Se han hartado de sol, de espetos de sardinas, de playa y de golf y hasta pueden llegar a tener un cierto sentimiento de culpa de que exista un “compatriota” en este trance, “sabedores ellos de que todo eso pasa a menudo en este país, cuna de pícaros y ladrones” y que “My God!, les podría haber pasado a ellos!”. De modo que le sueltan unos euros a algún billete de 5 o 10… o alguna libra o dólar y se van felices de haberse conocido.
McRuin, es inglés y habla castellano con soltura, de modo que eso no es problema para pillar un nativo. El único problema es que el nativo pase a menudo por allí. Porque, es obvio que los turistas pasan y no vuelven a pasar. Así, los lunes y martes se pondrá en Llegadas y los viernes y sábados, en Salidas. De ese modo, gana el doble que cualquier trabajador inglés o alemán y sin retención de IRPF.
Se acaba una cinta y, antes de llegar a la siguiente, en esos diez metros sin cinta, está McRuin. Se mueve como si estuviera indeciso, con su carrito en el que tiene su abrigo y una cartera. Quiere dar la imagen de que él está allí aunque no quisiera estar y se mueve continuamente alrededor de sí mismo y su triste circunstancia sin dejar de estudiar a los que se acercan… Sin duda, es un buen psicólogo, con o sin título…
Y entonces luce su único defecto: no tiene memoria… Nadie es perfecto…
Si he pasado por allí siete u ocho veces, me ha formulado siempre la misma pregunta: “Do you speak english?”. La primera vez le contesté “No” y entonces cambió al castellano. Estoy convencido que si le digo que hablo alemán, me habla en alemán…
Luego, me explicó lo que tocaba explicar y, aunque no me convenció en absoluto, decidí darle algo pero, para mi propia sorpresa, no tenía mas que una moneda de dos euros y, con cierto dolor, se la dí. La segunda vez, no hablaba ni inglés ni otra lengua terrenal y no le dí nada…
Como supuse, cada vez que volvía al aeropuerto, allí estaba él y acabé por pasar de largo sin contestar… pero no me gusta ser maleducado y esta vez me detuve ante la pregunta. “Do you speak english?”. “Yes”, contesté. Y seguí… “It's always the same old song…” Se quedó parado y yo experimenté una enorme aunque efímera sensación de justicia…
Porque mi reacción ya ha sido descontada de la cuenta de resultados… No pasa nada si uno entre mil te envía a hacer puñetas. El negocio debe continuar, a pesar de que contribuya a malbaratar la buena fe de la gente a la hora de ayudar a quién sí lo necesite de verdad…
Estamos en un mundo feroz, en el que la picaresca es global y sofisticada… A veces invirtiendo en pagarés sin futuro, esquilmando a cuenta de empresas instrumentales con cobertura monárquica, a veces disfrazadas de ONG’s. McRuin es un humilde representante de aquellos depredadores sociales que defienden que, en época de crisis, surgen las oportunidades. Son los mismos que nos ofrecen comprar pisos procedentes de embargo, con una sonrisa de hiena. Hoy, los mismos que nos exigen austeridad, nos forzaron a adjudicaciones en alta velocidad y a comprar tecnología alemana… tal vez de ThyssenKrupp…
McRuin es un cabrito en una familia de grandes cabrones.

2 Comments:

Blogger huelladeperro said...

Creo que McRuin es sólo un ejemplar más de "homus mezquinus" que, como el cangrejo hermitaño, ha encontrado un caparazón donde esconderse, desde el que agita sus pincitas al paso de la corriente a ver lo que pilla. Hay muchas formas de pedir, las hay todavía más cutres, y algunas muy dignas. Hay muchas formas de amar, algunas son también así, tan falsas como la falsa historia de McRuin. Y hay muchas formas de hacer grandes negocios...

Tu McRuin no hace mucho daño a nadie, sólo mina un poquito de confianza en los demás a cada una de sus víctimas. Los que aman cutremente hacen mucho daño a uno solo, y pueden llegar a joderle fácilmente la vida a ese uno. Y los hijoputas en los grandes negocios (política, financias, etc.), bueno, esos nos joden la vida a todos.

Me ha alegrado mucho ver que andabas de nuevo por aquí. Bienvenido!

24/4/12, 10:44

 
Blogger Poyatos said...

Has vuelto!!
a ver si te prodigas más, genio!

28/4/12, 2:09

 

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